1 y 2 de Samuel y 1 y 2 de Reyes

¿Sabía usted que antiguamente los evangelios 1 y 2 de Samuel, y 1 y 2 de Reyes eran conocidos por otros nombres?

1 de Samuel

Este libro recibe su nombre por el personaje clave en su narración. Al principio la Biblia hebrea no dividía esta narración en dos libros (1 y 2 de Samuel). La Septuaginta y la Vulgata hicieron la división, y las Biblias hebreas impresas después de 1488 d.C. han seguido esta costumbre.
Es muy probable que Samuel solo escribió las secciones que tienen que ver con la historia de Israel anteriores a su jubilación del cargo público. Algunos eruditos sugieren que Abiatar escribió una gran parte de 1 y 2 de Samuel, especialmente las partes que describen la vida en la corte de David. Abiatar estaba íntimamente asociado con David durante su guerra civil contra Saúl. Además, procedía de familia sacerdotal, y sin duda había aprendido el arte de escribir. Otra sugerencia es que alguno de los alumnos de Samuel termino la historia de Israel que empezó su maestro.


2 de Samuel

Algunas versiones bíblicas antiguas llamaban a este libro 2 de Reyes, porque es el segundo  libro sobre los reyes de Israel. (Aquellas versiones antiguas llamaban 3 de Reyes y  4 de Reyes a los libros que actualmente conocemos como 1 de Reyes y 2 de Reyes, respectivamente.)


1 y 2 de Reyes

Los dos libros de Reyes originalmente eran uno solo en la biblia hebrea. Los traductores de la Septuaginta los dividieron: la Vulgata y las versiones modernas más adelante hicieron lo mismo. Como notamos al hablar de 2 de Samuel, algunas versiones antiguas llamaban a estos libros 3 y 4 de Reyes.

Treinta piezas de plata

¿Sabía usted que Judas traicionó a Jesús por la paga de un mes de salario?

Una de las historias mas conocidas y tristes de la biblia es la de Judas Iscariote, el discípulo que traicionó a Jesús por treinta piezas de plata. Aun cuando es difícil determinar con exactitud cuanto valían las 30 piezas de plata, sabemos que no era ninguna fortuna.

El denario romano era la moneda más común que se usaba en los días de Jesús. Acuñada en plata la moneda lleva la imagen de la cabeza del emperador. Debido a esto los judíos no podían usarlas en los servicios religiosos y convertían sus monedas en piezas de plata. Los cambistas convertían el dinero o siclos de plata por una tasa del 12 por ciento.

El denario valía alrededor de 44 octavos de dólar estadounidense en el mercado actual, según su peso y contenido de plata. Pero un denario equivalía a un día de paga de un obrero común en ese tiempo. Incluso así, estimamos que Judas traiciono a Jesús por un mes de salario difícilmente una fortuna.

El libro de Zacarías profetizó que se pagaría tal cantidad por el Mesías (Zacarías 11:12). Cuando Judas acepto las 30 piezas de plata por la vida de Cristo, cumplió con la profecía (Mateo 26:15). La cantidad era también el precio típico de un esclavo o sirviente en ese tiempo.

Lino

El lino era una de las telas más importantes para los israelitas. Se hacía de la planta de lino, que se cultivaba expresamente con este propósito. Los cananeos cultivaban lino en Palestina antes de que los israelitas conquistaran la región (Josué 2:6).

El lino era una tela versátil que se podía hacer áspera y gruesa, o muy fina y delicada. Los egipcios tenían amplia reputación por su lino fino, que era casi transparente. También hacían un tipo de lino tan grueso que era tan espeso que se podía usar como alfombras para cubrir los pisos.

Las telas de lino fino las usaban las personas con alta posición o riqueza (Lucas 16:19), y las mas burdas las usaba el pueblo común. Los egipcios vistieron a José con lino fino cuando le hicieron gobernador (Génesis 41:42)

Las cortinas, el velo y las colgaduras en las puertas del tabernáculo hebreo fueron hechas de lino fino (Éxodo 26:1; 31; 36), así como las colgaduras para las puertas del atrio y los cortinajes del atrio en si mismo (Éxodo 27:9; 16; 18). El efod y el pectoral del sumo sacerdote tenían lino fino (Éxodo 28:6-15). La túnica, cinto y calzoncillos que vestían todos los sacerdotes también estaban hecho de lino fino blanco (Éxodo 28:39; 39:27-28).

Los judíos hacían sus prendas interiores principalmente de lino. El sudario de Jesús también era de esta tela. Las escrituras dicen que José de Arimatea “compro una sabana, y quitándolo, lo envolvió en la sabana” (Marcos 15:46). El lino fino blanco también era un símbolo de inocencia y pureza (Apocalipsis 15:6)

Tipos de telas

Génesis 3:7 nos dice como Adán y Eva se dieron cuenta de que estaban desnudos, y que cosieron hojas de higuera para hacerse “delantales” (en hebreo, jagor). El creador entonces les hizo faldas de pieles, como vimos antes de expulsarlos del huerto del Edén (Génesis 3:21). Más tarde se empezaron a usar varias telas para hacer ropa: Lino, lana, seda, cilicio y algodón.

Ceguera y pérdida del oído

En las escrituras se mencionan tres tipos de ceguera: ceguera súbita causada por moscas y agravada por la suciedad, el polvo y resplandor del sol: ceguera gradual causada por la vejez; y ceguera crónica. Pablo sufrió ceguera temporal en el camino a Damasco (Hechos 9:8). Las escrituras con frecuencia se refieren a los ancianos cuyos ojos “se oscurecieron” (Génesis 27:1; 48:10; 1 Samuel 4:15). Pero la Biblia más a menudo se refiere a la ceguera crónica.

Los israelitas tenían compasión por el ciego. Es más, Dios dicto una maldición sobre los que hacían tropezar al ciego (Deuteronomio 27:18). Jesús ministro a muchos ciegos. Dijo: “Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos” (Lucas 4:18). Jesús sanó a un ciego de nacimiento (Juan 9:1-41); a un ciego cuya sanidad fue gradual (Marcos 8:24); a dos ciegos junto al camino (Mateo 20:30-34); y a muchos otros (Marcos 10:46-52; Lucas 7:21).

Con frecuencia se entendía que la ceguera era un castigo por la maldad. Hallamos ejemplos de esto en Sodoma (Génesis 19:11); en el ejército sirio (2 Reyes 6:18); y en el caso de Elimas en Pafos (Hechos 13:6-11).

El Nuevo Testamento ocasionalmente se refiere a personas que perdieron el habla (Mateo 9:32; 15:30; Lucas 11:14). A menudo esto es resultado de la pérdida del oído.