El Calvario

Calvario o Gólgota. Las dos palabras significan "la calavera", o "el lugar de la calavera"; y éstas se refieren al lugar donde Cristo fue crucificado. Era llamado así porque era un lugar de ejecución o porque el sitio se parecía a una calavera.

"Cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón; a éste obligaron a que llevase la cruz. Y cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa: Lugar de la Calavera, le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero después de haberlo probado, no quiso beberlo". Mateo 27:32-3

La ubicación con exactitud del lugar es desconocida e incierta porque Tito, emperador romano del siglo I, destruyó a Jerusalén en el año 70 d.C. y por sesenta años la ciudad permaneció en ruinas. Muy pocos cristianos regresaron a vivir allí, y los que volvieron, eran pequeños cuando huyeron de la ciudad, y a su regreso, hubiera sido imposible reconocer el lugar, debido a la completa destrucción. La biblia solamente indica que la tragedia ocurrió en las afueras del muro de la ciudad, en un lugar que sobresale y que se podía ver desde lejos. Estaba más o menos cerca de una puerta de la ciudad, cerca de una carretera y que obviamente pasaba a través de la puerta y por delante del lugar de la ejecución (Mateo 23:39; Lucas 23:49; Juan 19:20). Podemos ver como el apóstol Juan declara, que la tumba se encontraba en un huerto cercano:

"Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos. Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno. Allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús". (Juan 19:40-42)

Lo que hoy en día se considera como “El Calvario de Gordon” y la “Tumba del Jardín” se encuentra en una solitaria colina gris al norte de Jerusalén, muy cerca del muro antiguo, y aproximadamente a 213 metros por fuera de la puerta de Damasco. Este es un sitio que sobresale del resto y que cubre 1,2 hectáreas y que se puede ver claramente desde todas las direcciones. El lado de la colina que está enfrente de la ciudad es redondeado en la parte superior, y tiene un parecido asombroso a una calavera humana.


Papiro P52

El papiro P52 o Papiro Biblioteca Rylands 52, tambien conocido como "El fragmento de San Juan", es el trozo de manuscrito escrito en papiro más antiguo conocido del Nuevo Testamento hasta el momento y hoy en dia se encuentra conservado en la biblioteca John Rylands, Mánchester, Reino Unido.

El fragmento tiene escrito un texto del Evangelio de Juan (18:31-33 - 18:37-38) escrito en el año 125 d.c. Se tiene como el extracto más antiguo de un Evangelio canónico, y ocupa el primer lugar en documentos, que cronológicamente, apunta a la figura de Jesús de Nazaret. El anverso del pergamino contiene los versículos del evangelio de Juan 18:31-33, en griego, y el reverso contiene los versículos 18:37-38.

En cuanto al tiempo del papiro no existe un acuerdo entre los eruditos críticos. El estilo de la escritura es fuertemente adriánica, lo que nos daria a pensar en una fecha entre el año 125 y el año 160. Pero la dificultad de fijar la fecha, solamente por paleo grafía, de una evidencia basada en un pequeño fragmento permite una lapso de tiempo que se extiende desde el año 100 d.c hasta la segunda mitad del siglo II, lo que, de todas maneras, indica que son copias manuscritas bastante cercanas a la época de los hechos allí relatados.

¿Cuando fue descubierto?

En 1920 Bernard Grenfell descubre un papiro en el desierto del Egipto Medio. Luego de encontrarlo es estudiado en 1934, por C. H. Roberts en la Biblioteca John Rylands de Mánchester; un año después Roberts hace público su hallazgo.

En cuanto al Texto:

Se trata de un texto griego, transliterado al alfabeto latino y traducción al español. Se ha encerrado en asteriscos las letras que se pueden leer en el papiro P52.

Evangelio de Juan 18, 31-33 (anverso)

*ΟΙ ΙΟΥΔΑΙ*ΟΙ *ΗΜΙ*Ν ΟΥΚ ΕΞΕΣΤΙΝ ΑΠΟΚΤΕΙΝΑΙ
*OYΔΕΝΑ ΙΝΑ Ο Λ*ΟΓΟΣ ΤΟΥ ΙΗΣΟΥ ΠΛΗΡΩΘΗ ΟΝ ΕΙ-
*ΠΕΝ ΣΕΜΑΙΝΩ*Ν ΠΟΙΩ ΘΑΝΑΤΩ ΗΜΕΛΛΕΝ ΑΠΟ-
*ΘΝΕΣΚΕΙΝ Ε*ΙΣΗΛΘΕΝ ΟΥΝ ΠΑΛΙΝ ΕΙΣ ΤΟ ΠΡΑΙΤΩ-
*ΡΙΟΝ Ο ΠΙ*ΛΑΤΟΣ ΚΑΙ ΕΦΩΝΗΣΕΝ ΤΟΝ ΙΗΣΟΥΝ
*ΚΑΙ ΕΙΠ*ΕΝ ΑΥΤΩ ΣΥ ΕΙ ΒΑΣΙΛΕΥΣ ΤΩΝ ΙΟΥ-
ΔΑ*ΙΩ*N

*OI IOUDAI*OI *ĒMI*N OUK EXESTIN APOKTEINAI
*OUDENA INA HO L*OGOS TOU IĒSOU PLĒRŌTHĒ ON EI-
*PEN SĒMAINŌ*N POIŌ THANATŌ ĒMELLEN APO-
*THNĒSKEIN* EISĒLTHEN OUN PALIN EIS TO PRAITŌ-
*RION HO PI*LATOS KAI EFŌNĒSEN TON IĒSOUN
*KAI EIP*EN AUTŌ SY EI O BASILEUS TŌN IOY-
DAIŌN














Papiro p52 (anverso)

"Los judíos replicaron: Nosotros no podemos dar muerte a nadie. Así se cumpliría lo que había dicho Jesús cuando indicó de qué muerte iba a morir. Entonces Pilato entró de nuevo al pretorio y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos?"



Evangelio de Juan 18, 37-38 (reverso)
ΒΑΣΙΛΕΥΣ ΕΙΜΙ ΕΓΩ ΕΙΣ *ΤΟΥΤΟ ΓΕΓΕΝΝΗΜΑΙ*
ΚΑΙ ΕΙΣ ΤΟΥΤΟ ΕΛΗΛΥΘΑ ΕΙΣ ΤΟΝ *ΚΟΣΜΟΝ ΙΝΑ ΜΑΡΤΥ-*
ΡΗΣΩ ΤΗ ΑΛΗΘΕΙΑ ΠΑΣ Ο ΩΝ Ε*Κ ΤΗΣ ΑΛΗΘΕΙ-*
ΑΣ ΑΚΟΥΕΙ ΜΟΥ ΤΗΣ ΦΩΝΗΣ Λ*ΕΓΕΙ ΑΥΤΩ*
Ο ΠΙΛΑΤΟΣ ΤΙ ΕΣΤΙΝ ΑΛΗΘΕΙΑ ΚΑ*Ι ΤΟΥΤ*Ο
ΕΙΠΩΝ ΠΑΛΙΝ ΕΞΗΛΘΕΝ ΠΡΟΣ *ΤΟΥΣ Ι*ΟΥ-
ΔΑΙΟΥΣ ΚΑΙ ΛΕΓΕΙ ΑΥΤΟΙΣ ΕΓΩ ΟΥΔ*ΕΜΙ*ΑΝ
ΕΥΡΙΣΚΩ ΕΝ ΑΥ*ΤΩ* ΑΙΤΙΑΝ

BASILEUS EIMI EGW EIS *TOUTO GEGENNĒMAI*
KAI EIS TOUTO ELĒLYTHA EIS TON KO*SMON INA MARTY-*
RĒSŌ TĒ ALĒTHEIA PAS HO ŌN E*K TĒS ALĒTHEI-*
AS AKOUEI MOU TĒS FŌNĒS L*EGEI AUTŌ*
HO PILATOS TI ESTIN ALĒTHEIA KA*I TOUT*O
EIPŌN PALIN EXĒLTHEN PROS *TOUS I*OU-
DAIOUS KAI LEGEI AUTOIS EGŌ OUD*EΜI*AN
HEURISKŌ EN AU*TŌ* AITIAN














Papiro p52 (reverso)

"Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz. Le dice Pilato: ¿Qué es la verdad? Y, dicho esto, volvió a salir donde los judíos y les dijo: Yo no encuentro ningún delito en él."

Papiro P52, Biblioteca John Rylands

Citas bíblicas anteriores a los Rollos del Mar Muerto

Noticia 07 Mayo 2010.

Recientemente se anunció el descubrimiento de citas bíblicas que precedieron a los Rollos del Mar Muerto por 400 años

Dos amuletos de plata pura, cada uno de ellos inscripto con múltiples líneas de hebreo antiguo, han sido descubiertos en una antigua tumba perteneciente al complejo de Ketef Hinnom, en Jerusalén. El descubrimiento es detalladamente registrado por su descubridor, el arqueólogo Gabriel Barkay, en el número 200 de la revista «Biblical Archaeology Review».

Cuando fueron descifradas, las inscripciones de los dos amuletos revelaron una de las referencias extra bíblicas de Jehová, el Dios israelita, y la referencia bíblica más antigua que se conozca de la Biblia: La bendición sacerdotal de Números 6:24-26 que le ruega al Señor que bendiga a los hijos de Israel. El texto antecede en antigüedad por 400 años a los Rollos encontrados en las cuevas del Qumrán, a orillas del Mar Muerto.


En forma sorprendente, Barkay ilustra detalladamente los elementos de los amuletos de plata encontrados junto a una diversa colección proveniente del sitio arqueológico, incluyendo una pieza de joyería de la Edad de Hierro así como rifles de la cultura otomana. Durante sus siete excavaciones, Barkay y su equipo descubrieron una cantidad increíble de artefactos que habían sido depositados en las tumbas. 

Entre los descubrimientos se hallaron unos sellos inscriptos, así como una buena cantidad de intrincados elementos artesanales de plata y oro, piezas de joyería y de vidrio, y más de 250 piezas completas de elementos de alfarería.

Ubicada sobre una colina con vista al Valle de Hinnom y a las murallas de la Ciudad antigua, la necrópolis de Katef Hinnom muestra una serie de cuevas mortuorias muy bien conservadas, asentadas sobre una estructura de rocas provenientes del siglo 7 antes de Cristo. Las cuevas fueron usadas en un primer momento como sitios de sepultura para las personas ricas de Jerusalén pero, en tiempos sucesivos las áreas alrededor de las mismas sirvieron para distintos fines y personas. Barkay también halló evidencias de que la Décima Legión Romana, estacionada en Jerusalén después de la destrucción del Templo en el 70 d.c, había usado el lugar como un campo de entierro y cremación.

Rituales Judíos ante el fallecimiento

El fallecimiento en la costumbre judía va acompañado de una serie de rituales que tienen por objeto honrar la memoria del difunto y llevar consuelo a sus deudos. El ser judío tiene un intenso amor por la vida, pero a la vez, siente un gran respeto por la muerte.

En el funeral judío, las personas afectadas a los ritos del duelo son el padre, la madre, el hijo, la hija, la hermana y el cónyuge. Para la religión judía, cualquiera de estos deudos se llaman Onen y están eximidos de las obligaciones religiosas, como de recitar oraciones en la mañana y la noche o colocarse tefilim, a fin de que pueda hacer los arreglos referentes al funeral. Luego del entierro el enlutado se denomina “Avel”.

Según la costumbre judía, hasta este momento el cadáver debe estar tapado, ya que exhibirlo es considerado deshonroso, y no se lo debe dejar solo. El ritual judío exige que a la cabecera se coloque una luz o vela en recuerdo de que “el alma es la luz del Señor” (Proverbios 12:21). También se acostumbra a cubrir los espejos y objetos de adorno para que ningún símbolo de lujo o de la vanidad del hombre aparezca en esos momentos. No se acostumbra a colocar flores a los muertos ya que estas son símbolos de vida.

Para la costumbre judía, asistir a un funeral y acompañar los restos mortales hasta el cementerio es una de las mayores mitzvot del judaísmo.

En un ritual funerario judío, es de suma importancia que el entierro sea realizado lo antes posible, preferentemente el mismo día. La postergación solo es permitida si el objetivo es honrar al fallecido; aguardar la llegada de parientes cercanos que residan en otro lugar; por Shabat; Iom Tov o a fin de realizarlo en la tierra de Israel.

Cuando se llega al cementerio se realiza la Tahará (baño ritual), en el caso de que el cuerpo aún no haya sido lavado y purificado. Luego se colocan los Tajrijim (mortajas blancas) y para el hombre, además, se coloca el Talit que usó en vida. Las mortajas señalan la igualdad absoluta que existe entre todos los seres humanos en el momento de la muerte.

Luego de la Tahará se lleva a cabo una breve ceremonia donde se pronuncia Tziduk Hadin (la aceptación de la Justicia del decreto Divino). En esta ocasión es costumbre que el rabino pronuncie unas reflexiones sobre el tema de la muerte y sobre la persona fallecida.

Posteriormente, se realiza la Keriá (rasgadura de la ropa que se está usando), que es la manera religiosa de expresar la amargura por la pérdida de un ser querido. Keriá es una expresión externa de las emociones interiores de aquellos que están de luto y es obligatoria para el padre o madre, hijo/a, hermano/a y los cónyuges. Por la muerte del padre o madre, se acostumbra a hacerla en el lado izquierdo a fin de descubrir el corazón; mientras que por la muerte de los demás parientes se acostumbra a hacerla en el lado derecho.

Culminado este acto, se recita la oración El Male Rajamin, en recuerdo del alma del ser querido que se ha perdido y se dice el Kadish. Luego, el cuerpo es llevado para ser enterrado.

Al llegar los familiares y amigos al lugar escogido deben, inmediatamente, bajar el ataúd a la fosa. Las personas que echan tierra en la sepultura deben tener cuidado de no pasarse la pala de mano en mano, sino que deben dejarla en la tierra para que la otra persona la tome de allí. Esto simboliza la voluntad de no transmitir desgracias a otra persona. También se acostumbra a colocar una pequeña piedra o un puñado de tierra sobre la sepultura y despedirse del muerto antes de retirarse.

La obligación de enterrar a los muertos en la tierra tiene su origen en la Biblia “... pues polvo eres y al polvo volverás”. (Génesis2:19). Por este motivo, la ley judía prohíbe los entierros en mausoleos y las cremaciones.

A la salida del cementerio, en cualquier ocasión, se procede al lavado de manos ritual (Netilat Iadaim). De este modo se aleja simbólicamente la impureza creada por el contacto con la muerte.

Duelo

La ley judía estipula tres periodos sucesivos de luto, que disminuyen gradualmente su intensidad: Shivá (primeros seite días de luto); Shloshim (treinta días después de la muerte) y Avelut (doce meses hebreos desde una muerte).

La semana de Luto (Shivá)

La shivá comprende los siete primeros días inmediatamente después del entierro y sirve para ayudar a las personas enlutadas a enfrentar el fallecimiento acontecido.

La forma más apropiada de observar la Shivá es que la familia esté reunida en la casa del fallecido.

Es una mitzvá organizar en la casa de los enlutados un Minián para recitar el Kadish tres veces por día: Shajarit, Minjá, Maariv. De no ser esto posible, el enlutado debe trasladarse a un templo para rezar y pronunciar el Kadish.

Durante este periodo está prohibido asistir a fiestas.



Shloshim

Luego de la Shivá los enlutados ingresan en la etapa del shloshim. En este periodo, los dolientes retornan a sus actividades normales, aunque siguen privándose de algunas cosas en señal de respeto y dolor. No se pueden cortar el cabello, ni asistir a celebraciones de ningún tipo.

Tradicionalmente, se visita el túmulo en el día 30. Después de ese día el luto deja de ser obligatorio, a no ser en caso de fallecimiento del padre o la madre.


Avelut

Es el tercer periodo de luto, observado exclusivamente por la muerte del padre o de la madre. Se inicia a partir del shloshim y se extiende por doce meses hebreos, hasta el primer aniversario del fallecimiento (y no del entierro). Concluidos los doce meses, está prohibido continuar con las prácticas o abstenciones que simbolicen una continuación del luto.

Iglesia de hace 1.500 años fue encontrada en Israel

¡NOTICIA!

HIRBET MADRAS, Israel (AP) — Arqueólogos de Israel presentaron el reciente descubrimiento de una iglesia de hace 1.500 años, descubierta en las colinas de Judea, que cuenta con un piso de mosaico increíblemente bien conservado, con imágenes de leones, zorros, pescados y gallos.

La iglesia bizantina, ubicada al suroeste de Jerusalén, que fuera excavada en los últimos dos meses, estará a la vista únicamente por una semana más, antes de que los arqueólogos la cubran nuevamente con tierra, a fin de conservarla mejor.


La pequeña basílica, con un piso de exquisita decoración, estuvo en actividad entre los siglos V y VII de nuestra era, según comentó el responsable de la excavación, Amir Ganor, de la Autoridad de Antigüedades de Israel. Ganor comentó que «el piso estaba compuesto por unos de los mosaicos más hermosos que se hayan descubierto en Israel en recientes años».

«En cuanto a su tarea artesanal y el nivel de conservación, no tiene parangón», agregó.

Los arqueólogos comenzaron la excavación en el sitio, conocido como Hirbet Madrás, en diciembre (2010). La Autoridad de Antigüedades descubrió algunos meses antes que ladrones de antigüedades habían comenzado a robar en las ruinas, pues se ubican en un sitio alejado de la comunidad agropecuaria de Israel.

Aunque una investigación previa había confundido el edificio con una sinagoga, la excavación reveló piedras talladas con cruces, identificándola claramente con una iglesia. El edificio había sido construido sobre otra estructura que era 500 años más antigua, que provenía de los tiempos de los romanos cuando, según los eruditos, el sitio estaba habitado por judíos. 

Tallada en la roca de más abajo, la estructura es una red de túneles que los arqueólogos creen que fueron utilizados por los judíos rebeldes que peleaban contra el ejército romano, en el siglo II d.C.

Escalones de pierda llevan desde el piso de la iglesia a una pequeña cueva de entierro que, según los arqueólogos fue utilizada durante los tiempos del profeta del Antiguo Testamento, Zacarías.

Ganor dice que «la iglesia permanecerá cubierta hasta que el sitio pueda ser abierto como un sitio de uso turístico.»
Israel muestra una excepcionalmente alta concentración de sitios arqueológicos, incluyendo sitios de las Cruzadas, islámicos, bizantinos, romanos, antiguos sitios judíos y aún ruinas prehistóricas.